Ideas y Opiniones

la ignorancia es felicidad

Aún recuerdo esos días en los que, navegaba en internet solo para leer cosas graciosas, buscar “memes” o imágenes; ahora esos días parecen memorias borrosas en el fondo de mi mente.

Cada día, durante los últimos dos años he dedicado parte de mi tiempo a leer. Pero no libros llenos de magia, o filosofía, o drama, ya no. He estado leyendo noticias, estadísticas, figuras, datos, investigaciones. Y aunque estoy consciente de que lo que voy a decir no es políticamente correcto, dios, la ignorancia es felicidad.

Darte cuenta que hay más allá de mi pequeña ciudad de origen. Darte cuenta que cada acción, cada marca que compramos, cada bocado de comida que damos, el partido político por el que votamos, el auto que compramos, los medios que elegimos ver, todo tiene una consecuencia. De repente tenemos muchísima responsabilidad sobre nuestros hombros. ¿Pero por qué preocuparse? ¿Para qué molestarse? No es como que las acciones de una sola persona vayan a cambiar algo. Pero siempre esta esa pequeña voz en mi cabeza, la voz que susurra cada noche: “no deberías estar haciendo eso” “tu no deberías comprar esto” “¿Estas consciente de cuantas personas fueron explotadas para hacer ese pequeño y carísimo celular que usas?”. ¿Ustedes pueden dormir? Yo a veces no puedo, y es por eso que trato de cambiar todos esos aspectos de mi vida que pudieran, de alguna forma, cambiar el futuro. Incluso si solo salvo la vida de un animal, a un solo niño abusado, solo salvo un pez en el océano. Se siente bien, y más que eso, es un sentimiento liberador.

Eso es, la sensación de libertad, de sentirme como un ser humano decente. Que estoy haciendo al menos lo mínimo para cambiar el rumbo hacia la extinción y el sufrimiento que parece la humanidad se apresura a, pero entonces está ahí, la realidad.

Cada mañana empiezo mi día leyendo la BBC, justo antes de salir de la cama, después voy al gimnasio, para tratar de no pensar en lo que acabo de leer, pero luego vuelvo a casa, y después del desayuno, y antes de empezar con mi trabajo y mi escritura, paso dos horas o a veces más leyendo los siguientes medios:  the economist, the independent, the guardian, WEforum, the wall street journal, the New York times, the Financial Times. Y tengo que ser honesta, algunos días, siento que no quiero seguir con esto.

Como una cachetada en el rostro, de repente, la realidad es, por lo menos para mí, más de lo que puedo tolerar. Todo el sufrimiento, todo el miedo, la islamofobia, la homofobia, el odio, las bombas, el racismo, la maldad, el egoísmo, la violencia, los cientos de miles de muertos, la indiferencia, la ignorancia, la incertidumbre. El sentimiento de que lo poco que haga y vaya implementando en mi vida no es suficiente, que cualquier cosa que hago o pudiera hacer no sería suficiente.

Y entonces, otro golpe de realidad: la indiferencia de la gente. He notado que cuando alguien comparte las horribles cosas que pasan en NUESTRO mundo, a nadie le importa un carajo, como diciendo: “Yo no quiero saber, soy feliz así como estoy, no necesito cambiar, no quiero cambiar, a la mierda” pero si alguien comparte fotografías de famosos viajando, comprando ropas caras, todo mundo se vuelve loco. ¿Será que soy muy negativa? ¿Debería solo enfocarme en lo bueno en lugar de las terribles cosas que pasan? Tal vez, y tal vez esa es la razón por la que soy tan amargada, pero dentro de mi cabeza tengo este pensamiento: “¿Cómo vamos a cambiar lo malo, si, conscientemente, decidimos solo ignorarlo?” y entonces callo.

Callo porque ya me cansé de tratar de explicar que, aunque no será fácil, si comenzamos a cambiar la forma en la que vivimos, si detenemos el prejuicio, los estereotipos, el odio, las fobias sin fundamento, podremos construir un mejor lugar; no solo para nosotros, pero también para nuestras familias y amigos. Pero es cansado, a veces siento que es una pérdida de tiempo, de energía, de sanidad mental; pero por alguna razón, no puede dejar de importarme.

A veces cuando leo las noticias, los datos, las estadísticas, tengo una sensación de vacío. La ansiedad sube hasta las nubes, y solo me siento y pienso: “¿Vale la pena?” “Si a nadie le importa, ¿por qué me debe importar a mí?” “¿Qué diferencia haría?” mientras lloro en silencio porque, no importa cuántas personas murieran ese día, siempre duele.

Hay días en los que desearía que nunca me hubiera comenzado a importar. Desearía poder traer a esa chica que pasaba su tiempo viendo programas tontos, leyendo revistas con contenidos de mierda, ella que disfrutaba de chismear, que tendría todas esas ideas extremistas y de mentalidad cerrada. A veces deseo tener esa paz mental, aunque significara tener que traer de vuelta todos los asquerosos estereotipos, la ignorancia, el odio, las fobias, la intolerancia y el racismo.

Pero trato de no dejar ganar a estos sentimientos, estoy consciente ahora y debo seguir peleando, aún si eso significa ser odiada, qué porque cambie, qué porque ahora soy muy negativa; sí ese es el precio entonces se paga. Existen voces que necesitan ser escuchadas y yo quiero hablar por ellas cuando no puedan alcanzar a ciertos grupos. Quiero ser un mejor ser humano, quiero ser un ser humano decente.

Tal vez estoy siendo muy ingenua, y muy negativa, y muy pesimista, pero si eso salva la vida de un solo animal, si eso hace que una minoría se sienta aceptada, si eso salva a un niño de ser explotado, si eso hace que UNA SOLA PERSONA cambie su idea sobre el mundo; entonces estaré feliz. Los tiempos en los que las personas solo se preocupaban por sus traseros se terminaron. Es tiempo de darnos cuenta que estamos aquí para hacer la vida de nuestros vecinos más sencilla, para crear sociedades éticas y sustentables; lamentablemente mucha gente no está consciente de esto, aún.

Y aunque esto no pase durante el tiempo que tengo en este mundo, tengo la esperanza de que, tal vez, en unos cientos de años, los cambios serán visibles, que el odio desaparecerá. Qué los humanos vamos a entender que diferente es algo bueno y aún más importante, que nos daremos cuenta que podemos llenar los vacíos y la soledad con empatía y tolerancia, en lugar de con cosas y superficialidad.

Tristemente, y por mucho que quiera creer en esto y seguir luchando por esto, hoy es uno de esos días en donde quisiera ser ignorante, pero poder tener un poco de paz mental.

*Esto fue escrito después de un horrible mes, entre marzo y el inicio de abril de 2017: una fosa con más de 250 cuerpos encontrada en México, el ataque en Londres, varios ataques a comunidades indígenas en México, un ataque de odio a un refugiado en Londres, el ataque químico en Siria y el ataque terrorista en Suecia. No podía retenerlo más, tenía la necesidad de escribir como me sentía, pero no estaba convencida de si debía publicarlo en internet ya que quedaría guardado para siempre, pero después de los ataques en Egipto, decidí que quiero gritar mis pensamientos.

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